Primeras veces
Sentados en la clase económica rumbo a Texas, nos tomamos de la mano con fuerza y cerramos los ojos, así comenzó nuestra historia. Era la primera vez que ambos volábamos, como un acto de fe y de inocencia. Sin saberlo, años después seguiríamos viajando juntos: por cielos, tierra, ríos y mares. Cada camino era una canción, de tantas que me —y nos— escribiste. Y en medio de las melodías, la carretera, tú y yo, jugando a la casita, tratando de aprender a quedarnos. Yo nunca aprendí a hacerlo: quedarme. Tú, la raíz: yo, el viento. Esta canción es para ti: no fue un sueño, fueron cimientos.